miércoles, 21 de enero de 2015

#11 La hora de la pastilla (y cuando no)

*Actualización del 10-06-2015*

Hace unas noches creo que superé mi propio récord.
A oscuras en mi cama dudé si me había tomado la pastillita para dormir y ¡premio! No había tomado NADA del tratamiento que tengo por la noche.
Lo peor es cuando no sabes si te has tomado una pastilla o no. ¿Qué haces?

*Toma la medicación*
Oh mierda ¿He tomado mi medicación ya? (perdón)

La niebla cerebral o brainfog (propia del Lupus, el Síndrome de Fatiga Crónica y la Fibromialgia, tengo el trío de ases. Actualización: tengo los cuatro ases. Me he enterado que el brainfog también se da en el Síndrome de Sjögren) hace que te sientas como un abuelito que olvida su medicación (por si acaso no te sientes lo bastante mayor entre "achaques" -ejem-  y medicamentos).
Cuando digo que la olvidas o que no recuerdas si lo has hecho es que, literalmente, estás muriendo de dolor y no recuerdas que hace una hora que pasó la toma del analgésico (cosa que siempre escapa a mi entendimiento).

Que acabas de tomarla, y no sabes si lo has hecho o no (y a veces tienes manera de comprobarlo, pero otras no. Y ante la duda, no la tomas). O que vas a tomarte una medicación y en una ida y venida te encuentras una hora más tarde, el vaso y la pastilla en la mesa (igual contestaste un whatsapp en ese momento, y suficiente para que se te vaya el santo al cielo).
Aunque eres responsable, a veces te quedas sin medicación porque se te ha pasado que se te acababa la caja o se te ha olvidado que tenías que ir a la farmacia.
Lo que más miedo me da es confundir pastillas (me ha pasado sacar dos de dormir por las dos para las cefaleas que tenía por la noche; porque son blancas y pequeñas, aunque en realidad no se parecen. Por suerte me he dado cuenta a tiempo).

Esta pastilla si la tragas entera no hace su efecto.
 Y en una emergencia olvido que hay que ponerla debajo de la lengua

Ante esta situación, no te queda más remedio que tomar medidas. Porque el tratamiento es sagrado.
Y hay temporadas que lo llevo medianamente bien; pero otras que soy un auténtico desastre (y como para no serlo: la última vez que hice recuento tomo entre 13 y 20 pastillas diarias. Es lo que tienen estas enfermedades. Que al no tener un tratamiento propio, se parchean). Así que si pones en práctica unas rutinas y truquillos se lo pones un poquito más difícil al brainfog.
Cada cual tiene su manera. Y todas son válidas mientras cumplas con el tratamiento, que es de lo que se trata.
En vez de trastear con cajas y cajas de medicamentos (que además me deprimen al ver un cajón entero que parece una farmacia), yo pongo un blister de cada cosa que tengo que tomar en una cestita de mimbre en un cajón de la cocina. Así es una cosa pequeñita y práctica que puedo mover de una.
Por costumbre, preparo la medicación del día siguiente antes de acostarme. En las tomas de la mañana, la comida y esa noche. Y para las pastillas sueltas me pongo una alarma (porque como digo, últimamente se me va aunque no soporte el dolor).
Como las pastillas están en el mismo sitio siempre, si no las veo, es que me las he tomado tras el desayuno. Si están, las he olvidado. Lo mismo con  las de la comida.
Las de la noche las tomo tras preparar la medicación (excepto la de dormir, que lo hago en la cama para evitar caídas).
Aunque a veces me quedo sin medicación (por varios motivos), cuando saco el último blister rompo la pestaña de cartón de la caja y la pongo en un sitio del mueble del salón; así sé que se me acaba y tengo que ir a la farmacia.
También es importante el modo de administración. Como veis en la foto de arriba, tengo escrito en el propio blister "chupar". Porque en un momento de emergencia (que es cuando tengo que tirar de ella) tiendo a tragarla entera (como hago con todas) y así no hace su efecto. De este modo no me equivoco y recuerdo que tengo que ponerla bajo la lengua.
Seguro que vosotros también tenéis vuestros truquillos como aplicaciones para móvil (que las hay, como  'Dosecast - Medication Reminder'- en inglés), notas o una pareja-Pepe-Grillo.

PD: abras por el lado que abras la caja del medicamento siempre estará el prospecto incordiando. Y para esto no tengo ningún truco.

Imagen: Créditos al autor
Imagen: Foto propia

Actualización (10-06-2015): Este post forma ahora parte del Nº3 El Silencio es Miedo (formato digital, imprimible y físico (en Palencia), por @SilencioEsMiedo). Gracias por pensar en mí :)
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6 comentarios :

  1. Qué lucha con las pastillas!! Y el prospecto incordiando!!

    Desde que comencé con el tratamiento (antes tiraba del Espidifén por vena...), decidí comprarme un pastillero semanal, con sus días y sus casilleros independientes, es una de las mejores inversiones que he hecho, la verdad, sin él estaría perdida...

    Y lo de confundir la medicación... Menos mal que me dí cuenta de que había cambiado las de prednisona de 10mg con las de Orfidal, momento de lucidez después de haberme preparado el cargamento para la semana, te imaginas la que hubiese liado?? Vacaciones en el hospital seguro O.o

    Y es que, nos faltan horas al día para tomar tantas pastillas, te estás terminando de tomar las de por la mañana y ya te suena la alarma de que te tocan las de mediodía, a mí me llega a agobiar bastante! Pero no tenemos otra opción... Es muy importante cumplir las normas y la adherencia al tratamiento.

    Un besote!! ;)

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    1. Es que es eso, entre preparar y tomar pastillas parece que se nos va el día. Lo del pastillero semanal lo he pensado alguna vez, pero al final me voy apañando así, con la cestita de blisters.
      Madre mía, si es que con tanta pastilla y nuestras cabecitas es normal liarse... benditos momentos de lucidez que nos van salvando de liarla bien, sí.
      Besos :*

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  2. Vaya lío que tienes con tanta pastilla ;)
    Yo con la EM tomo muchas menos, pero como me desconcentro con ver una mosca volar siempre estoy como tu, dándole vueltas a si me las tomé o no.
    Al principio marcaba con rotulador en el blíster la inicial de un día al lado de cada pastilla, así mirándolo sabía si me la había tomado.
    Ahora uso lo que comenta Ana, un pastillero semanal con cubitos para cada día; lo preparo los domingos y a tirar toda la semana.
    La verdad es que si que es un trabajo a tiempo completo gestionar las citas, las consultas, los análisis y pruebas y la medicación.
    Y si, en un plomo lo de que el prospecto SIEMPRE esté en el lado por el que abres la caja, y yo tampoco he encontrado ningún truco para evitarlo :(.
    Un beso "lobita", sigue escribiendo :)

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    1. Bueno a cada uno lo suyo, no sé si sería capaz de pincharme yo misma como hacéis vosotros con el Interferón.
      Trabajo a jornada completa que no está pagado. Voy a dejar de decir que no hago nada ;)
      Se me ocurre que podríamos sacar los prospectos de las cajas y graparlos juntos para tenerlos a mano pero que no incordien jaja
      Muchas gracias linda :)

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  3. Me he sentido taaan identificada con todo lo que has contado! Yo no puedo tener las pastillas al alcance de mi niño (tiene 3 añitos), así que cada domingo me preparo la medicación en 2 pastilleros; uno para la noche y otro para la mañana. Así si tengo que estar fuera de casa es un momento coger el pastillero y listos, y me aseguro de controlar que tomo la medicación. Hace poco que lo hago así, decidí hacerlo porque era un desastre, y continuamente dudaba de si me había tomado la medicación.. ya veo que no soy la única jejeje

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    1. No, ya ves que no jaja
      Con peques en casa hay que tener mucho cuidado con la medicación y es una buena excusa para tenerla organizada, que buena falta nos hace :)

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Imagen diccionario: Dani Torrent