#106 Que los momentos duros no te hagan olvidar que...

*Revisado 16-04-2016*

Cuando vienen los malos tiempos, y todavía más cuando los ves venir, es fácil olvidar ciertas cosas que hay que tener presentes. Que te ayudan a seguir adelante.
No digo que haya que llevar una lista y repasarla a diario a ver si has cumplido o no. Es, que tengas en cuenta que las situaciones son relativas, no son todo nada. Y que esto también pasará.
Voy a traducir (libremente) partes de algo así como "10 Verdades Olvidadas Para Ayudarte En Los Momentos Duros", cuyo link con el texto completo (en inglés) os dejo al final de esta entrada; y haceros algún apunte propio - sobretodo relacionado con las enfermedades - esperando que hagáis lo mismo en las paredes de La Cueva (o sea, que comentéis lo que os parezca oportuno).

Las personas más sabias, más amorosas, más completas que has conocido son probablemente las que han pasado por miseria, fracaso, corazones rotos, pérdidas de seres queridos y que han encontrado su manera de salir de las profundidades de su desesperación.
Esta gente ha experimentado muchas subidas y bajadas, y han ganado una apreciación, una sensibilidad y una comprensión de la vida que las llenan de compasión, comprensión y una profunda sabiduría afectiva. Gente como esta no nace; se desarrolla lentamente en el transcurso del tiempo.
Cuando los momentos duros golpean y los desafíos que tienes que afrontar son grandes, puedes dejar que la situación te defina, te destruya o permitir que te fortalezca. La elección es tuya.
Ciertas enfermedades no se eligen pero sí el cómo afrontarlas.

No olvides la belleza que hay en los tiempos más duros



1.  El dolor es parte de la vida y del amor, y te ayuda a crecer

Hablamos de lo increíbles que son los conceptos de "amor" y de "vida", pero luego nos escondemos de ellos cada día. Nos escondemos de nuestras emociones más reales porque la verdad es que la vida y el amor a veces duelen, y las emociones que esto trae nos perturban.
Nos enseñan desde pequeños que el dolor es malo y perjudicial. Pero, ¿cómo podemos hacer frente a la vida real y el verdadero amor si tenemos miedo de sentir lo que realmente sentimos? Necesitamos sentir el dolor tanto como necesitamos sentirnos vivos y amados. El dolor tiene como propósito despertarnos y aún así tratamos de esconderlo. 
Recuerda que solo se puede aprender lo fuerte que realmente eres cuando ser fuerte es la única opción que tienes.
Así que tienes derecho a sentir dolor. Pero no te quedes estancado en eso.
PD: El amor es algo que va mucho más allá del concepto romántico.

2.  Tu mentalidad es la mitad de la batalla

Está bien tener días de bajón y épocas malas. Esperar que la vida sea maravillosa todo el tiempo es querer nadar en un océano donde las olas solo suben y nunca bajan.
Sin embargo, cuando reconoces que las subidas y las bajadas de las olas son parte del mismo océano, eres capaz de estar en paz con la realidad de estos altibajos. Se hace evidente que las subidas de la vida requieren sus bajadas.
La vida no es perfecta pero definitivamente es buena.
No hay luz sin oscuridad, y la vida no es un plató de televisión con los focos siempre encendidos.
Con enfermedades crónicas aprendemos muy bien esto y a apreciar cada pequeño detalle del día a día porque no podemos dar nada por sentado.

3.  Tus miedos más grandes, no existen realmente

Cuando los tiempos son duros, puede ser difícil seguir tu corazón y dar otro paso adelante, pero es una tragedia dejar que las mentiras del miedo te detengan. A pesar de que el miedo puede ser abrumador, y derrota a más personas que cualquier otra fuerza en el mundo, no es tan poderoso como parece. El miedo es solo tan profundo como tu mente lo permita. Todavía tienes el control. ¡Así que toma el control!
La clave es reconocer tu miedo y abordarlo directamente. Lucha duro para que la luz de tus palabras brille sobre él. Puedes ganarle al miedo si lo enfrentas. ¡Sé valiente! Y recuerda que el coraje no significa no tener miedo; el coraje significa no dejar que este miedo te impida seguir adelante con tu vida.
Hay veces que cuando hechas la vista atrás, te das cuenta de que el miedo lo hizo todo más difícil de lo que en realidad era.
Sin embargo, en nuestra vivencia como enfermos puede que ciertos miedos sí sean reales (la muerte, la limitación funcional...). Ser realistas no significa ser pesimistas. Solo reconocer las cosas como tales y decidir qué vas a hacer con ellas.
#145 100 dias sin miedo. O al menos uno

"Aceptación no significa resignación.
Significa comprender que algo es lo que es
y que hay una manera de afrontarlo"

4.  Estás creciendo por medio de la experiencia

A lo largo del tiempo, te darás cuenta de que la vida no es necesariamente más fácil o difícil de lo que pensaste que sería; es solo que lo fácil y lo difícil no son exactamente como lo habías anticipado, y no siempre ocurren cuando los esperabas. Esto no es algo malo; hace que la vida sea interesante. Con una actitud positiva siempre estarás agradablemente sorprendido.
Cuando dejas de esperar que las cosas resulten de una manera determinada, puedes apreciarlas por lo que son. Finalmente, te darás cuenta de que algunos de los mejores regalos de la vida vienen envueltos en los paquetes menos esperados.
Tienes el poder para convertir tus heridas y tus preocupaciones en sabiduría; solo tienes que hacer algo al respecto. Tienes que aceptar lo que ha pasado, y usar lo que has aprendido para dar un paso adelante.
"No hay mal que por bien no venga" se podría aplicar perfectamente en nuestro caso. La enfermedad es una oportunidad de crecer y aportarnos experiencia que difícilmente podríamos haber obtenido de otro modo.

5.  No puedes cambiar las situaciones de las que no te haces responsable

Sigmund Freud dijo una vez, “La mayoría de las personas no quieren realmente ser libres porque ser libres involucra responsabilidad y la mayoría de las personas le tienen miedo a la responsabilidad”. Cuando culpas a otros por lo que estás pasando, niegas tu responsabilidad y desechas el poder sobre esa parte de tu vida.
No cometas este error, al final, el precio de la felicidad SÍ es la responsabilidad. Cuanto antes dejes de hacer responsable a todo y a todos de tu felicidad, más feliz serás. Si eres infeliz ahora, la culpa no es de otro. 
Se trata de ser el héroe de tu propia vida, no la víctima.
A lo largo de mi vida me he encontrado con mucha gente que se regodeaba en la queja constante sin verdadera intención de mejorar en algo su vida. La culpa siempre era de la jefa, la pareja, su hijo, el perro... Nunca suya. Dejemos de hablar de culpa y hablemos de ser responsable. De madurar.
Una de dos. O cambias la situación. O cambias tu actitud frente a la situación que no puedes cambiar.
Quejarte continuamente sin más, al final solo hace que sea verdad que nadie quiere estar a tu lado.

6.  Solo tienes que lidiar con el presente

La vida no se vive en un sitio distante e imaginario en donde algún día todo será perfecto. Se vive aquí y ahora, con la realidad de las cosas como son. Sí, puedes trabajar para lograr un mañana más idealizado. Pero para hacerlo, debes lidiar con el mundo como es ahora.
A veces evitamos experimentar exactamente donde estamos porque hemos desarrollado una convicción, basada en experiencias pasadas, de que aquí no es donde queremos o debemos estar. Pero la verdad es que donde estás ahora es exactamente donde necesitas estar para llegar a donde quieres llegar mañana. Así que aprecia el lugar en donde estás.
Mucho de lo que temes no existe. Mucho de lo que amas está más cerca de lo que crees. Solo estás a un pensamiento de distancia de entender la bendición que es tu vida. La felicidad es una mentalidad que solo puede ser diseñada en el presente.
Si algo he aprendido durante estos años enferma es a vivir en el presente. Cuando mis diagnósticos estaban pendientes, nombraban enfermedades que podrían ser y empezaba a proyectarme en el futuro, con las dificultades que me traería cada una de ellas. Luego no, nombraban otras opciones y toda esa preocupación era en vano para volver a empezar. Aprendí a vivir día a día, a no andar un paso por delante, a ponerme en lo peor. Que una enfermedad esté asociada a otras no quiere decir que vaya a tenerlas todas. Que mi enfermedad vaya por un camino no quiere decir que la línea de llegada esté en complicaciones fatales. Es una posibilidad, pero no un hecho. Y a día de hoy, estoy donde estoy.

7.  Siempre, siempre, siempre hay algo por lo que estar agradecido/a

La vida es mejor cuando cuando sonríes. No he podido evitar pensar en @LeiraAlmagro - Ser positivo en una situación negativa no es ser ingenuo; es una señal de liderazgo y fuerza. 
Estás haciéndolo bien cuando tienes muchas razones para llorar y quejarte, pero prefieres sonreír y apreciar tu vida en lugar de eso.
Agradece todas las pequeñas cosas en tu vida porque cuando las pongas todas juntas verás lo significativas que son. Al final del día, no es la felicidad la que nos hace agradecidos, sino el agradecimiento lo que nos hace felices.
Me veréis muchas veces dar las gracias. Es una palabra maravillosa que me reconforta desde hace tiempo. Como un pequeño pago por aquello que no se debe dar por hecho.
Aún cuando la enfermedad me ha quitado mucho, también me ha dado y he conservado otro tanto. Y cuando miras a tu alrededor (aquí o muy lejos), solo puedes estar agradecido por mal que vayan las cosas.
La caja de recuerdos (memory jar) me ha ayudado a reflexionar a menudo sobre esos pequeños detalles por los que estar agradecida y que te alegran el día.

8.  Las grandes cosas requieren su tiempo

Los resultados instantáneos rara vez son los mejores resultados. Con paciencia, puedes expandir tu potencial enormemente. Si tus deseos siempre fueran cumplidos de inmediato, no habría nada que esperar. Te perderías el gozo de la anticipación y el progreso.
Recuerda, la paciencia no es esperar; es la habilidad de mantener una buena actitud mientras trabajas duro por lo que crees. Es la voluntad de mantenerse centrado, dando un paso cada vez con confianza, sabiendo que la forma de mover una montaña es una piedra a la vez. Cada piedra que muevas, sin importar lo pequeña que sea, es progreso.
En unos tiempos donde todo parece que es instantáneo pero efímero, solo las cosas por las que luchas valen realmente la pena (por más que nos vendan el "éxito" fácil).
Una persona a la que admiro dice que el puente entre la realidad y un sueño es el trabajo duro
Así es como intuitivamente cumplí mi sueño de trabajar en lo que amaba (y amo, aunque no ya no ejerza) sin saber esto. No me importó que me llevara muchos años aunque fuera difícil. Mereció la pena.
Y eso es lo que tengo que recordar ahora que viene una etapa complicada. Que las grandes cosas llevan su tiempo y esfuerzo.


¿Por qué compararse con los demás?
Y ¿por qué se creen mejor que tú?


9.  Otras personas no pueden validarte

Cuando luchamos por lograr algo importante, a veces miramos a otros para que validen nuestro progreso. Pero la verdad es que no pueden…
No estás en este mundo para cumplir las expectativas de otros, ni deberías sentir que otros están aquí para cumplir las tuyas. Construye tu propio camino. Lo que el éxito significa para cada uno de nosotros es completamente diferente. El éxito al final es pasar tu vida felizmente a tu manera.
No tienes que llamar la atención para ser impresionante. No tienes que ser famoso para ser importante. No tienes que ser una celebridad para ser exitoso. No necesitas ser validado por nadie más. Ya eres valioso. Solo tienes que creer en ti mismo y en lo que quieres lograr.
Puedes ser silenciosamente humilde y aún así ser increíblemente efectivo. Solo porque las personas no caen a tus pies y te adoran, no significa que seas un fracaso. El éxito silencioso es tan dulce como el éxito ruidoso y llamativo, y suele ser mucho más real. El éxito es como tú lo defines, no como el resto de las personas dicen que debería ser para ti.
La confianza en mi misma y en lo que hacía (a pesar de algunas personas) es la que me ha ayudado a llegar a donde llegué (en el trabajo) y a donde estoy (con mis enfermedades y diagnósticos, cuando todo apuntaba a que estaba sana).
No significa que no haya dudado, que no haya dado pasos en falso, que no haya tenido miedo... pero si has leído hasta aquí, ya sabes lo que eso significa: Me ha hecho como persona.

10.  No estás solo/a

En medio de los tiempos difíciles, es fácil mirar alrededor y ver a un montón de gente que parece estar bien. Pero no lo están. Todos estamos luchando a nuestra manera. Y si pudiésemos ser lo suficientemente valientes como para abrirnos a hablarlo con alguien más, nos daríamos cuenta de que no estamos solos en sentirnos perdidos y aislados.
Muchos de nosotros estamos luchando exactamente la misma batalla a tu lado. Todos estamos juntos en esto. Así que no importa lo avergonzado o patético que te sientas sobre tu propia situación, ten claro que hay otros ahí que están experimentando exactamente las mismas emociones. Cuando te oigas decir “estoy completamente solo”, es tu mente preocupada tratando de convencerte de una mentira. Siempre hay alguien que puede relacionarse contigo. Quizás no puedas hablar con ellos inmediatamente, pero están ahí en alguna parte.
Cada vez es más difícil mirarnos a los ojos directamente y abrirnos. Vivimos en una sociedad competitiva en la que ciertos sentimientos se ven como una debilidad.
Sin embargo, a través de las redes sociales muchos hemos encontrado más gente como nosotros, que pasan por algo similar y que nos entienden. Hemos pasado a formar nuestra propia comunidad de vecinos en un mundo paralelo donde ya no somos los bichos raros por tener cierta condición de salud.
#93 Enredando amigos en la red

Pensamientos finales
Uno de los regalos más grandes de la vida es el hecho de que es difícil. Porque al lidiar con las dificultades de la vida, construimos una fortaleza inestimable.
Y el gran Quino nos recuerda con un pensamiento de Mafalda que: "La vida es linda. Lo malo es que muchos confunden lindo con fácil".
Así que como diría Roosevelt, "no pidas una carga ligera, pide unas espaldas fuertes".

Tu turno...
¿Qué has aprendido que te ayuda en los momentos duros?, ¿qué verdades mantienes en tu mente para motivarte? 




Hay una canción que habla sobre cómo se derrumbó pero se levantó otra vez. Entonces se derrumbó pero se levantó otra vez. Y lo repite casi como un mantra; por lo que me ayuda a recordar que incluso cuando creí que no podría alzarme nunca más, lo hice de nuevo. Como en tantas otras ocasiones.
Y esta vez no será diferente. Echo la vista atrás y recuerdo dónde estuve para no volver jamás.


De Marc & Angel Hack Life: 10 Forgotten Truths to Help You Get Through Hard Times

Imagen: Créditos al autor.
Imagen: Créditos al autor.
Imagen: Fotograma del corto de animación 'For The Birds' (Pixar, 2000). Puedes verlo aquí. Se merece un post en sí mismo. Absolutamente genial.
Imagen del tweet: Por Emm Roy.

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6 comentarios :

  1. Genial entrada preciosa!!!
    Aunque parezca extraño con la enfermedad he aprendido a valorarme (lo que antes no suponía un esfuerzo, ahora cuesta mucho trabajo).
    Ahora paso de la mayoría de los comentarios de la gente (a no ser que sean constructivo s) y muchos ejemplos más.

    Abrazos y besos guapa

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    1. ¡Muchas gracias!
      Eso es con lo que hay que quedarse, con los comentarios que suman y te ayudan a mejorar.
      Es fantástico que hayas aprendido a valorarte porque es cierto lo que dices. Esa es mi asignatura pendiente, y en la que me estáis ayudando mucho.
      ¡Besazo!

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  2. Vaya, otra vez me has tocado el corazón y me se me ha metido algo en los ojos... Que bonito y que cierto todo lo que dices.
    A mí la enfermedad me ha abierto los ojos, el corazón, la mente (pese al brainfog)... Me he vuelto una persona sensible y compasiva. Antes pasaba de todo y todos, empezando por mí. Era autodestructiva al 100%, y el resto del mundo "me la soplaba".

    Me encanta este post, cargado de energía y positividad para poder aceptar y seguir lidiando día a día con nuestras enfermedades.

    Un besazo, pero de los gordos! :*

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    1. Como hemos hablado en otras ocasiones, la enfermedad nos ha cambiado la vida pero a algunos el proceso nos ha hecho mejores personas (con nosotros mismos y con los demás).
      Que no nos falten razones para seguir luchando cada día ;)
      ¡Un besazo!

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  3. Como siempre muy bonito post. Me gusta la frase de Roosevelt "no pidas una carga ligera, pide unas espaldas fuertes" solo que yo le cambiaría (siguiendo el espíritu del texto) lo de "pedir unas espaldas fuertes" por échate al suelo y comienza a hacer flexiones. Al final la responsabilidad de como se afronta algo es de cada uno.

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    1. ¡Me parece un cambio estupendo! Porque efectivamente esa es la esencia del post, hacerte cargo de la situación. Cuando lo estaba escribiendo me acordaba de ti cuando contabas que un día decidiste ser optimista (y no precisamente en tu mejor momento, sino sería fácil).

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Imagen diccionario: Dani Torrent