#78 Relaciones tóxicas: no te envenenes

Estés enfermo o no, hay relaciones ya sean de pareja, familiares, laborales o incluso amistades que sencillamente no nos convienen o nos echan un gran peso a la espalda.
Esa amiga que sabes que todo le tiene que ir bien porque hace mucho que no sabes de ella y solo te llama cuando tiene un problema y necesita desahogarse. Ese compañero de trabajo que cuando abre la boca (en realidad no la cierra), es para soltar pestes; tal como empieza a hablar ya sabes todo lo que viene detrás. Ese jefe que nunca destaca los aspectos positivos de un trabajo, sino que todo es urgente, todo es un caos y no sabe ni motivar ni dar ejemplo con su labor. Esa madre agonías, que te quiere mucho pero no te deja respirar, que vigila o critica cada paso que das o te recuerda cada dolor, mareo o sofoco que le da por las noches (ynovasaverla).  Ese vecino que saludas, te acorrala y después de hablar con él tienes la sensación de que te ha chupado toda la energía, un vampiro emocional con el que no funcionan los ajos. Esa pareja que no va a ir a la cena de amigos, pero con "tonito" te dice "pero ves tú si quieres"; y sabes que si lo haces, a la vuelta tendrás una noche de discusión.
Son tantos los ejemplos, que lo raro es sobrevivir cada día a las interacciones sociales.

Toda relación pasa por altibajos pero las relaciones tóxicas son otra cosa

Yo hubo un momento, bastante antes de enfermar, en el que decidí no someterme más al chantaje emocional de unos y otros. También corté con ciertos temas para los que ya me consideraba bastante mayor como para sentir que seguía en el patio de un colegio.
Pero desde que tengo que contar mis cucharas es muy importante mi tiempo y mi energía. Si estoy con alguien es porque realmente merece la pena pagar el peaje que supone, estoy invirtiendo algo muy valioso en esa persona.
He tenido que aprender a decir "no" para evitar tener brotes o empeorarlos.
Y no soporto tonterías ni malos rollos que no llevan a ninguna parte. Evidentemente hay situaciones que no puedes eludir, pero entonces intento que me afecten lo menos posible.
Es cierto que hay amigos que se han quedado en el camino, que no supieron o no quisieron estar a mi lado cuando la enfermedad cambió mi vida. Pero también es cierto que he sido yo quien se ha alejado de determinadas personas que no me hacían ningún bien.

Os pongo un ejemplo. Solo he conocido a una persona con Lupus. Tiene el tipo discoide. Y por lo menos entonces no se cuidaba nada. Al contrario, ni estando sana llevaría la vida más idónea.
Pues cada vez que hablábamos no sólo se permitía el lujo de insistir en que tenía que cuidarme más (cosa que he hecho de siempre), sino que me decía que yo estaba mucho peor que ella y que me iba a morir.
Sí, podéis tomaros un momento para asimilarlo.
Hablábamos de síntomas, situaciones cotidianas... y era evidente que ella estaba mucho mejor que yo, podía hacer muchísimas más cosas que yo. Pero ella no distinguía un lupus discoide de uno sistémico. Lo explicaba como tipo I y tipo II. El tipo I (discoide) era el que tenía ella y si evolucionaba a II (sistémico) se moría. Yo tenía el tipo II y estaba mucho peor que ella. Así que me decía sin paños calientes "te vas a morir".
Me da igual si lo hacía para sentirse mejor, callar su conciencia o por lo que fuera. ¿Creéis que necesitaba a una persona así? NO.
Necesito a "la comunidad de vecinos", gente como vosotros que sabe por lo que paso, si no lo sabe se solidariza igualmente, y siempre da apoyo y ánimo para seguir adelante. Recordándote que has salido de éstas y de otras, que tras las rachas malas vienen épocas mejores y que si no, tendrás la fuerza suficiente para afrontarlo.
No necesito gente que enumere a diario todos sus síntomas, a cada minuto (tampoco se trata de eludir el tema, entendedme). Ya sabemos que esto es una m#. Necesito gente que me diga qué ha hecho a pesar de esos síntomas, cómo ha superado tal situación o que simplemente hoy se da una tregua, un día de bajón (sí, todo es un asco) para levantarse mañana y seguir peleando.
Necesitamos en nuestra vida gente que sume, no que reste. O por lo menos que no altere el producto.

Hay páginas y libros muy interesantes que hablan del tema y de cómo actuar ante estas situaciones. No se trata de ser borde o quedarte solo. Sino de hacerte respetar y disfrutar del tiempo que pasas con los demás.

Foto (editada): Por Hulton Getty (1940) 

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12 comentarios :

  1. Creo que todos hemos conocido alguna persona así y como muy bien dices lo mejor es distanciarse. A veces lo difícil es identificarlas, sobre todo si te encuentras en un momento en el que eres un poco vulnerable. Y esto, como tú señalas, no es solo para las personas enfermas, es para todo el mundo. Siempre le digo a mi hijo que es mejor tener un solo amigo, que un montón de "amigos" que solo se acuerdan de ti en los momentos buenos o cuando quieren sacarte algo. Y es que las buenas relaciones son difíciles de encontrar y más aún de mantener porque exigen esfuerzo por las dos partes, pero cuando se logran llenan todos los huecos y no hace falta más. Personalmente pienso que uno tiene que aprender también a ser feliz consigo mismo, para no sentirse emocionalmente dependiente. A mí siempre me ha costado muchísimo relacionarme y sufrí mucho por ello en mis años escolares (mis padres, con cariño pero desacertadamente, no hacían más que insistirme "tienes que hacer amigos", como si fuese algo voluntario), con el tiempo aprendí a valorarme por lo que soy y no por la cantidad de gente que me rodea o por el valor que me dan los demás. Porque cuando uno convierte la idea de tener amigos en una necesidad y no en un deseo, es cuando más expuesto está a las relaciones tóxicas. Me ha gustado mucho el post, escribes muy bien. Un beso.

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    1. Gracias :)
      Me siento muy identificada con lo que comentas. A mí también me costaba relacionarme. Y en la adolescencia no soportaba seguir a la multitud, que uno dijera a dónde había que ir y los demás fueran aunque a ninguno le apeteciera el sitio.
      Mis padres intentaban juntarme con hijos de sus conocidos, me decían que no podía ser que tuviera pocos amigos (porque si nos enfadábamos me quedaba sola). Pero yo no entendía mantener relaciones sin sentido.
      Con la edad he sido de pocos amigos y de hablar con mucha gente, porque he tenido trabajos en grandes empresas. Pero como suele pasar en los momentos decisivos, está quién está.
      Como dices, cuando uno se valora y tiene un mundo interior rico valen más unos "pocos" buenos que unos "muchos" malos. Besos

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  2. Hola niña, creo que es el post mejor escrito que te leído, y mira que escribes bien siempre.

    Lo que cuentas es importante para todos, pero súper importante para los que tenemos menos "cucharas" para vivir. Y cuanto antes lo pongamos en práctica mejor.

    Yo intentaba ser supereducada y llevarme bien con todos, tremendo error, hay mucha gente que, como bien escribes, no merece la pena.
    Cuando empezó a faltarme la energía y sobrarme la fatiga tuve que decidir con que personas merecía la pena gastar esa energía. Y corté por lo sano con parte de mi familia y muchas "amistades" que me agotaban con su negatividad. Y creo que es lo mejor que hice, yo vivo más descansada y más positiva y no echo nada de menos lo que abandoné.
    Otra cosa es gente que yo no decidí dejar, que fueron ellos quienes me dejaron en el camino; pero el mismo derecho que tenía yo a hacerlo con unos, lo tenían otros a hacerlo conmigo.

    Es importante darse cuenta pronto de que los amigos son muy importantes, pero los de verdad y no a cualquier precio.
    Y también que te puede aportar y ayudar más una "amistad virtual" que te entiende, desinteresada, que un amigo físico que te machaca con quejas o "consejos" no siempre bienintencionados.
    Un besazo peque, Cleo

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    1. No puedo estar más de acuerdo con lo que comentas.
      Un besazo.

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  3. Pues toda la razón, yo he cortado con muchas personas debido a que me absorbían la energía y me ponían mal, es decir, su vida era un drama constante, y a causa de estupideces. Lo que no puedes es quejarte de tonterías delante de una persona con problemas bastante más serios, que todos tenemos un día malo por una bobada, y estaré encantada de intentar ayudar a pasarlo, por supuesto, pero no todos los días y menos sin intención de dejarse contagiar por mi optimismo (también conocido como ponerse mis gafas rosas).
    Yo procuro no ser una de esas personas aunque muchas veces sea inevitable, pero ahí radica la reciprocidad de aguantarnos EL día malo

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    1. A mí me pasa igual. Días malos o tontos lo tenemos todos y los aguantas como esperas que lo hagan contigo. Pero de ahí a escuchar día tras día quejas de la misma gente que no tiene intención ninguna de hacer lo más mínimo por cambiar la situación, no. Ya no. Como canta Alaska: "no quiero más dramas en mi vida" ;)

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  4. Poco más puedo añadir con el post y los comentarios... A veces pienso que me he vuelto huraña y dura, pero realmente, me he vuelto selectiva, he aprendido a decir que no y a quereme un poquito más por el bien de mi salud.
    Qué el número de gente a mi lado se ha reducido? Sí, pero los que no están es porque sobraban, está claro...

    Un abrazo!!

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    1. Esa es la sensación que tengo yo también, pero llego a la misma conclusión que tú (aunque no quita que me duelan algunas personas). Besos

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  5. Es una decisión que duele y has de pasar tu duelo, en un momento u otro han sido personas importantes en tu vida. Durante mucho tiempo callas y aguantas sintiendote cada vez más débil y pequeñ@ y en el momento que tomas la decisión te etiquetan de persona "rara". Yo prefiero la etiqueta de persona "superviviente". La vida misma.

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    1. Sí, no puedes decir "no me importa" o "me da igual" porque realmente duele. Pero también duele cómo te sientes en esas relaciones así que a la larga es lo mejor para uno/a mismo/a.

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  6. Desde luego que es una buena verdad que para tener amigos a si más vale tener enemigos pero siempre ahí uno a si en nuestro grupo de amistades y familiares

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    1. Sí, todos tenemos decepciones aunque esperamos que ante la enfermedad estén a nuestro lado.

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Imagen diccionario: Dani Torrent