jueves, 24 de noviembre de 2016

#223 #Autoinmunes: Como un Chihuahua y un Gran Danés

Las enfermedades autoinmunes son aquellas en las que el sistema inmunitario ataca las células del propio organismo: Tenemos a un ejercito en el cuerpo que en vez de defendernos de agresiones, ataca al tejido sano. Y por tanto, enfermamos de manera más o menos evidente, más o menos grave.
Tendemos a comparar enfermedades, incluso bajo el mismo nombre cuando, por ejemplo, se dice que no hay dos lupus iguales. Las enfermedades autoinmunes no solo son muy diversas entre sí, sino que pueden variar enormemente de persona a persona con la misma patología. Por eso a menudo su correcto diagnóstico y tratamiento es todo un desafío que puede llevar algún tiempo.
Para muchas de ellas la afectación, el pronóstico, las consecuencias... son impredecibles.
Algunas enfermedades autoinmunes son: Lupus Eritematoso Sistémico, Artritis Reumatoide, Esclerosis Múltiple, Esclerodermia (Esclerosis Sistémica), Síndrome de Sjögren, Psoriasis, Celiaquía, Vitíligo...

Con un nombre en común, hay una diferencia abismal. 
Lo mismo pasa con las enfermedades autoinmunes.

Si los comparamos, los dos son perros pero poco tienen que ver entre ellos. Las necesidades de uno no son las del otro. Los perros grandes y pequeños tienen sus propios problemas, igual que hay razas más propensas a ciertas enfermedades.
Son diferentes hasta en la forma de moverse y gastar energía: Uno da pasitos cortos y rápidos, tirita; el otro va lento y avanza mucho en pocas zancadas. Uno para mantener ese cuerpo come muchísimo pienso y el otro, será más dado a caprichos por estar integrado en la familia.
Uno no pesa casi nada y el otro es más grande que tú. Por eso uno podrá ir a casi cualquier lado si se puede acomodar en un bolso, un transportín o coger en brazos. Mientras el otro con entrar en casa ya hay suerte si no rompe algo con el rabo.
Uno puede moverse por toda la vivienda y el otro necesita un gran jardín.
El grande tendrá que salir a pasear con bozal porque, aunque sea tranquilo, por peso en algunos sitios lo dice la ley. El otro no, aunque tenga mal genio.
Incluso la esperanza de vida es diferente en uno y otro.
Y siempre hay alguien que quiere un chihuahua. Y siempre hay alguien que quiere un Gran Danés.
Porque siempre hay un roto para un descosido.

A veces con lo mismo el resultado no es igual.

Volvamos a verlos como enfermedades autoinmunes.
Los dos lo intentan, con resultado diferente: Lo que puede hacer uno no lo puede hacer el otro.
Cada organismo y circunstancias es un mundo. Y lo que sirve para unos, no sirve para otros. Ni tratamientos, ni consejos, ni metas... Por eso es tan importante conocernos bien a nosotros mismos. Nuestros cuerpos, nuestros síntomas, nuestras motivaciones y limitaciones.
Ser honestos. Y sacar lo mejor de uno mismo, para uno mismo.

Dedicado a @ChityOrta. 

Imagen: Por Tim Flachhttp://timflach.com/ (si abrís la página en el ordenador tiene más efecto).
Imagen: Por Liz Climo.

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2 comentarios :

  1. Me parece encantador este ejemplo, y como ejemplo ejemplarizante (valga la redundáncia). Hay q mirar hacia el propio interior y reaprender lo que es mejor para uno mismo.

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    Respuestas
    1. Reaprender, eso es :) Compararse con los demás o con el antiguo yo a la larga es frustrante.

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Imagen diccionario: Dani Torrent